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Facundo Olabarrieta _ El hombre que quería alargar el día

Comunidad

Gastronomía

2025

Entrevistamos a Facundo Olabarrieta, fundador de Cora Café, en el Edificio Kavanagh, en Retiro. Hablamos de una práctica atravesada por el ritmo de la ciudad, por la gestión constante y por un tiempo que nunca alcanza. De la cocina, la barra y las mesas como espacios de trabajo en simultáneo, de las conversaciones que se cuelan entre tareas, de un día que empieza temprano pero siempre queda corto.

Entrevista y dirección creativa por Natalín Abad, dirección de arte Santiago Leguizamón, con fotografía de Olivia Moyano, producción creativa de Rocío Piñero Pacheco y redacción de Camila Campagnoli.



El hombre que quería alargar el día
Facu Olabarrieta, Fundador de Cora Café.
Edificio Kavanagh, Retiro, Buenos Aires

Natalín Abad (NA): Facu, para iniciar este diálogo sobre procesos y situacionalidad: ¿podrías ofrecernos un breve mapeo de tu práctica? ¿Quién sos, y cuáles son los soportes fundamentales de tu trabajo?

Facu Olabarrieta (FO): Yo soy Facundo Olabarrieta, soy asesor gastronómico, pastelero y cocinero.

NA: Perfecto. Si pensamos en Cora como un espacio de intersección, como un catalizador de ideas: ¿cuál fue la última conversación inesperada que nació en Cora y que todavía seguís pensando?

FO: Muchas. Todos los días pasan cosas nuevas y la conversación es, un poco, el alma de un café. Justo hoy tuve una conversación muy interesante con un chico que se acercó y me regaló un libro que él mismo editó.

NA: ¿Y cuál es el contenido de ese volumen?

FO: Es un libro sobre cocina zen. Es como un libro doble. De un lado están las instrucciones destinadas al maestro de un monasterio de cocina y del otro lado incluye un libro de Alberto Silva sobre cocina y zen. Estuvimos hablando mucho porque él escribe sobre gastronomía y compartimos ese cruce que yo también tengo en parte entre todo el mundo de la literatura, de la poesía y de la gastronomía.

NA: En este constante diálogo entre la práctica y el tiempo, una pregunta recurrente en la exploración de los artistas: si tuvieras que inventar una herramienta radicalmente nueva para tu trabajo, una que desafíe los límites cotidianos, ¿cuál sería su función primaria?

FO: Una que expanda el día, lo haga un poco más largo. No alcanzan nunca las horas, ¿no?

NA: Una herramienta para manipular la temporalidad.

FO: Esa, esa estaría muy bien. Me quedo con esa. Me gusta. Y que funcione para ambos lados del día, si se elige: más largo o más corto.

NA: ¿Hay algo de la ciudad de Buenos Aires que solo se entiende al estar dentro de Cora?

FO: Yo creo que la dinámica funciona de manera inversa: hay algo de Cora que se entiende solo cuando estás en la ciudad. Me parece que es un café que dialoga con, que está muy situado, como en círculos concéntricos. Cora está situado en el Kavanagh, está situado en Retiro, está situado en Buenos Aires, y dialoga con todos esos círculos, con todos esos espacios.

NA: Hablemos de identidad: ¿qué rasgo, cualidad o comportamiento reconocés en vos que es muy porteño?

FO: La hiperactividad, creo. El poder hacer todo, o creer que podés hacer todo.

NA: En tu oficio, ¿hay algún objeto que se haya vuelto como una extensión involuntaria de tu mano, un apéndice de tu gestión diaria?

FO: Sí, hay uno, pero no es muy del oficio tradicional: el celular. Estoy siempre con el celular contestando mensajes, proveedores, equipo, agenda, eventos. Es una tortura todo el tiempo.

NA: La peor herramienta y, paradójicamente, la mejor.

FO: Sin duda. Mi relación con el celular cambió mucho desde que abrí Cora.

NA: Si Cora tuviera que evocar una cualidad olfativa, un clima sensorial, ¿a qué sentís que huele?

FO: Espero que a algo cálido. En algún punto, como un refugio de la ciudad. Sí, sí, sí, sí. Algo calmo y cálido.

NA: Para concluir, en este último ciclo temporal, ¿qué fue lo más inesperado o insólito que atestiguaste dentro de Cora, algo que desafía la lógica de un café urbano?

FO: Yo he visto cosas muy locas en Cora.

NA: Yo una vez vi un chico que viene con una paloma entrenada.

FO: Sí. Es muy genial. Es increíble, tiene dos palomas. Y tiene un Instagram de las palomas. Es medio habitué. Es increíble. Pero en general, ha pasado de todo. Cora tiene muchos secretos.

NA: Facu, muchas gracias por compartir estos secretos y reflexiones.

FO: Gracias a vos.

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